Los nuevos radares de la DGT
Desde la DGT se ha puesto en marcha la nueva campaña para el año 2018 en el que más de 1.100 radares están ya preparados. Un total de 60 equipos de pequeño tamaño, pensados para ser transportados en las motos de los agentes de Tráfico pero que pueden ser anclados al guardarrail o instalarse mediante trípode, serán la principal novedad. Las primeras pruebas en carretera han dejado entrever que la detección de los mismos parece complicada hasta que no se esté cerca. Algo que, sumado a la tecnología láser que desarticula detectores e inhibidores, lleva a un posible incremento de las multas.
La inversión, que se hizo en 2017, es de apenas 860.000 euros. Algo que podría sufragarse con apenas 300 sanciones de mínimo importe (50 euros después del pronto pago). Además, los radares podrán captar velocidades de hasta 250 km/h a distancias de entre 15 y 30 metros, en dos carriles y con temperaturas entre 0º y 50º centígrados. Controlables por WiFi a 50 metros o a cualquier distancia con conexión 3G o 4G. Mientras que por la noche son operativos por el iluminador infrarrojo con el que pueden contar. Finalmente, la batería aguantará al menos cinco horas.
El resto de dispositivos
Todo esto permitirá reducir las cifras de siniestralidad en accidentes interurbanos. Dado que el 2017 dejó datos preocupantes al invertirse la tendencia de disminución que se portaba. Y es que la inversión se ha extendido a un parque móvil de 300 nuevas motocicletas de 125 CV, con los nuevos radares instalados en las mismas. Controles que se unen a los de helicópteros Pegasus, radares móviles y/o de tramo, Traffic Eye, Multaradar C, semáforos foto-rojo y radares de emisiones. Algo a lo que se añadirá en 2018 a las nuevas avionetas y drones con los que contará la DGT, dos elementos móviles más que ya se han comenzado a probar en las Islas Canarias.


